MI PRIMERA FERIA

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10:10
Hola,  ¿cómo estás?  Yo llena de energía y motivación.

Seguro que te has dado cuenta que la semana pasada no hubo ninguna publicación, siento no haberte avisado, pero me surgió la posibilidad de poner una parada en la Fiesta Major de un barrio de la ciudad y aproveché la oportunidad. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y ahora mismo me surgen dudas de cómo escribir esta entrada. No sé si hacerla en plan consejo por si te interesa poner parada o en plan te lo cuento cómo mi amiga... Mmmmm, déjame pensar (tic, tac, tic, tac) te lo cuento cómo amiga.

Me enteré gracias a Bea de Mimmuma y Mary de Kargolet, así que llamé al organizador y me dio plaza. Vaya por delante que NUNCA había puesto una parada (parece mentira que venga de familia feriante: mis abuelos maternos tenían una caseta de tiro,  mi hermana siempre participa en Medievàlia de Sabadell  y además tenía un tío que trabajaba en el circo, así que... tenía que hacer honor a aquello de "de casta le viene al galgo", así que me decidí) y ¡sólo tenía una semana! Ni te imaginas cómo he llegado a correr y lo que llegué a trabajar. Además, la mayoría de mis trabajos son por encargo, así que ha sido un pistoletazo de salida lo más suicida.

Durante la semana me surgieron muchas dudas: que si el producto que yo hago no es el más adecuado, que si no  gustará, que si llueve la hemos liado, que cómo monto la parada... Un montón de inseguridades y  miedos. Te puede parecer una tontería, pero es que me gusta hacer las cosas muy bien y controlarlas al máximo para que no haya errores tontos.

Afortunadamente, tengo a mi alrededor personas que no sólo me dan ánimos sino que me prestan sus manos, su tiempo, su esfuerzo y sus horas de sueño y el viernes, ya tenía todo lo que necesitaba, hasta la carpa, que me la dejaba un amigo de mi hermana (gracias Dani). Cómo el organizador me dio completa libertad de horario, nos plantamos el sábado a las 8h en el lugar indicado, me dieron mi puesto: justo enfrente de la carpa de la organización y al lado de unos feriantes majísimos de los que aprendí... ni te imaginas.



La verdad es que podría echarme un farol y decirte que vendí lo invendible, pero mis ventas fueron cero. Un cero redondo y como una casa de pagès, aunque cómo siempre hay que ver el vaso medio lleno, tengo que decir que me lo pasé genial, disfruté muchísimo y conseguí en cierta manera lo que quería: que las personas viesen el trabajo que yo hago y llevar al mundo cuatridimensional lo que hago, salir del 2.0. La verdad es que ahí tuve bastante éxito. Se paró muchísimas personas, por no decir mujeres y muchas alabaron mi trabajo y me felicitaron por él. También hubieron personas que se interesaron realmente y se marcharon con casi la promesa de que en un futuro, no muy lejano sabría de ellas, así que puedo darme por satisfecha.

Aprendí muchísimo, conocí a personas muy talentosas,  amables y currantes y todos coincidíamos en que no se valora la artesanía. Queremos algo único, que nos haga quedar bien, hecho a mano que viste un montón y a precio de risa. Yo entiendo que haya personas que no puedan pagar el precio de un determinado producto, pero de ahí a decir que es caro, pues hay un trecho.

También aprendí que las personas de las paradas, es decir, los feriantes, colaboran entre ellos. Almenos a mí me ayudaron mucho y disfruté de charlas, de ideas, de formas de trabajar... (ninguno hacíamos lo mismo, así que fue muy interesante). También aprendí que cuando somos visitantes, podemos llegar a ser muy groseros, desde espetarte a la cara: es muy caro, después de explicarle que lo haces todo, todo a mano con un material de calidad, a pasar por delante, mirarte a la cara y ni decir hola (que digo yo, que tampoco cuesta tanto ser educado).

Esta experiencia me ha servido mucho, mucho, mucho. He aprendido que a veces lo que yo creo que no va a gustar es lo que más éxito tiene, que puedo llegar a más si me lo propongo, que lo que hago gusta y ha sido un chute de adrenalina muy parecido a cuando salí de las SJME que os conté aquí.
Tengo muchas ideas, unas más perfiladas que otras y muchas ganas de trabajar.

¿Quieres ver cómo quedó mi parada?


La joven que está a mi izquierda (o a la derecha de la foto), que me mira con cara de orgullo, es Ana, mi hermana pequeña, que me acompañó todas las horas que estuve allí.

Y ahora sólo me queda dar las gracias a la Organización de la Festa Major de la Creu de Barberà por dejarme participar, a los compañeros que estuvimos allí, a mi familia y amigas y a ti, por leerme.

No sé si el jueves habrá entrada, tengo algo pendiente y no sé si podré llegar a tiempo. Me encantaría publicar más, pero las nuevas ideas que tengo, requieren que les dedique más tiempo. Estoy preparando un tutorial (el primero que hago) que espero que te guste y una sección nueva que espero que nos sea de provecho. No obstante, tengo más actividad en Instagram y en Facebook, así que puedes hacerme una visita.

Besos dulces


Pss, pss, si te gustan mis muñecos, sólo tienes que preguntarme. En otro momento te contaré su historia.

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