El oso sin ojos (muñeco amigurumi)

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17:17

Aprovechando una mañana soleada, decidí ir a dar un paseo con Leyre. Nos dirigimos a un parque cercano y nos sentamos en una de las mesas del merendero. El sol bañaba nuestras caras y el frío se hacía más llevadero. Mirábamos los pocos pájaros que habían, las plantas, las personas que caminaban por el parque etc. De pronto Leyre se quedó  mirando fijamente a un grupo de personas que caminaban cerca nuestro. Hablaban animadamente y reían tan sonadamente que no se daban cuenta que entre sus pies iba tropezando un pequeño osito azul. El pobre topaba con las piernas, caía al suelo, se levantaba y volvía a tropezar hasta que quedó sentado en el suelo y empezó a llorar. Leyre lo imitó y se puso a llorar también, así que me levanté y me dirigí a él y lo llevé con nosotras. Nos explicó que llevaba mucho tiempo viviendo en el parque, pero seguía sin acostumbrarse a la oscuridad, pues había perdido sus ojos en una mala caída y desde entonces no veía nada. Le ofrecimos vivir con nosotras y aunque se hizo un poco de rogar, aceptó nuestra invitación.

Desde esa mañana vive en nuestra casa y forma parte de la gran familia. La verdad es que es un  oso sin ojos, pero con un corazón enorme.

Oso sin ojos1

nubedenata

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